Imagina los siguientes escenarios: Entras al consultorio, el médico te valora, formula una receta, no pagas la consulta, pero llegas a la farmacia y compras las medicinas que te recetó.

…o el arquitecto diseña las casas más hermosas de la ciudad y no pagas los planos, pero tienes que comprar los materiales y pagar la mano de obra.

…o el agente de viajes que utiliza todo su conocimiento para encontrar tu vuelo ideal, tu hotel ideal, tu plan ideal, pero no gana nada porque tú solo quisieras pagar por el vuelo, el hotel y el plan.

El conocimiento y la experiencia de estas profesiones tiene un valor, y es sensato pensar que el médico, el arquitecto y el agente de viajes estudiaron mucho para vivir de ello.

Soy Pepito Viaja, Genio Viajero de Viajar Con Promociones y durante muchos años tuve una excelente amistad con una agencia de turismo de mi ciudad y, aunque compraba justo lo que yo quería, no lo que me ofrecían, siempre lo hice a través de ellos. Con el tiempo y aún más con la experiencia que pude sumar en tantos viajes me di cuenta que “aprendí cómo” ahorrarme unos dólares haciendo la tarea por cuenta propia y con ello, junto a mi deseo de recorrer el mundo, logré saber de manera empírica, lo que los agentes de turismo estudian por años.

¡Y llegaron las compras en línea! Los sistemas de pago en plataformas virtuales se volvieron mecanismos increíblemente confiables, siempre y cuando estén avalados por entidades de prestigio, como bancos y franquicias de crédito. Desde entonces compro todo por internet: vuelos, hoteles, alquiler de vehículo, entradas a museos y parques, en fin, todo lo hago desde la comodidad de mi teléfono.

No obstante, en ocasiones me pregunté si esa persona que no vive de viajar, que solo sueña con visitar un destino concreto, está dispuesta a quemarse las pestañas, creyendo en los mitos que se dicen de Internet, esperando la medianoche porque los tiquetes aéreos son más baratos, o los martes en la tarde que hay tarifas error, o tantas cosas para nada confiables, asumiendo que pueden reemplazar la experiencia de un agente profesional. Y en ocasiones queremos tanto ahorrarnos algo de dinero, que terminamos creyendo en el amigo del amigo del vecino del cuñado del amigo que una vez colocó su sueño en manos de agencias sin respaldo y…prometieron lo que no pudieron dar.

Gente de todas partes me escribe a diario contándome sus experiencias buenas y mala con agencias de viaje y debo confesarte que sí, todo puede pasar. Muchos de los viajeros actuales evitan adquirir paquetes turísticos de alta demanda para no tener contacto con grupos grandes y para manejar el tiempo a su antojo, pero no siempre viajar por tu cuenta te garantiza evitar esos “obstáculos”. Por ejemplo, comprar paquetes turísticos en parques te podría funcionar mejor porque ofrecen filas preferenciales y no tienes que hacer una fila de 75 minutos para subir a una montaña rusa. Sin embargo, es mi deber decirte que probablemente la responsabilidad sea de uno. Un agente puede sugerirte un destino, pero sólo tú deberías saber a dónde quieres ir y qué te gustaría conocer; entonces, las buenas agencias se encargan de brindarte todas las herramientas necesarias para cumplir ese sueño.

Es por eso que le di una segunda oportunidad a las agencias de viaje y encontré en Viajar con Promociones, su sorprendente sistema de venta en línea y su capital humano, algo que no había contemplado: Están todos comprometidos en brindarte información real y actualizada de cada uno de los destinos que te ofrecen, tarifas, cobertura, a qué tienes derecho y a qué no, opciones de pago de acuerdo a tu presupuesto, asesoría antes, durante y después de tu viaje para que la experiencia sea siempre la mejor, pero sobre todo, ese conocimiento que yo aprendí en años de viajes por el mundo, ellos lo disponen a tu servicio por vocación, y entendí que su consigna no puede ser más filantrópica:

Trabajan para cumplir tus sueños.

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